La Creación - 12 de abril de 2006, 14:33


La zona contaminada brillaba con la luz más resplandeciente; era casi insoportable para el ojo humano. Prácticamente se podía ver como se transformaban en vapor las nubes del cielo. Tras un momento de silencio mortal, llegó el sonido atronador, y después la tierra tembló. La gente cayó al suelo cerrando y tapándose los ojos. Los que quedaron en pie corrieron para tratar de salvar sus vidas. Parecía como si hubiese explotado de repente todo el combustible nuclear enterrado bajo el Sarcófago. Al día siguiente, el ejército acordonó la nueva Zona. Los satélites ayudaron a determinar que el epicentro de la explosión no estaba en las proximidades de los reactores de la central nuclear, sino aproximadamente a medio kilómetro de ahí. Se cree que murió todo el personal de la central, aunque mucha gente sobrevivió dentro del área acordonada. La operación de rescate pronto se reveló como una tentativa inutil, ya que morian las personas y se estropeaban todas las máquinas que se enviaban dentro del area. Poco después del desastre, el diámetro de la Zona se amplió varios kilómetros. Perecieron en el acto la mayoría de las tropas estatales que vigilaban el límite y los equipos de vigilancia instalados allí. Presa del pánico, la gente huyó del lugar. Los habitantes de las ciudades y pueblos vecinos fueron evacuados rápidamente. Un gran peligro amenaza al mundo y no podemos ni imaginarnos su magnitud real.

Año 2008



La Zona explotó, nubes radioactivas cubrían vastos territorios. Una Horrible cantidad de de gente, animales y bosque perecieron. Treinta kilometros de area fueron acordonados por el ejército, los científicos fallaron al explicar que fue lo sucedido.

La Zona creció, numerosas anomalías portadoras de muerte fueron descuebiertas dentro, alguna fuerza invisible desgarró a los seres vivos, heridas horribles que derramaban sangre. Expediciónes se encaraban con mutantes que no parecían haber aparecido en la Zona através del curso natural de la evolución. La catástrofe, mutantes, anomalías, todo parecía ser consecuencia de algún fenómeno misterioso.

Año 2010


Por primera vez las expediciones pueden adentrarse varios kilómetros dentro de la Zona sin peligro mortal. Hacen aparición investigadores aficionados, cazadores y merodeadores llamados stalkers. Se mueven por la Zona en busca de formaciones anómalas, como artefactos extraños que venden a distintas organizaciones.

El tabernero y la leyenda del Monolito




Esta es la leyenda del Monolito, que pudo ser el origen de la Zona. Cuando la Zona explotó en 2006, evacuaron a todo el que viviera alrededor y el ejercito acordonó la Zona. Gente fue presa del pánico, nadie sabía lo que ocurría, ¡La Zona se expandía y los laboratorios no podían hacer nada! Murió mucha gente. Todos tenían una radiación que podía afectar a media Europa. Unos años después empezaron a llegar tipos temerarios, como tú. Se hacían llamar Stalkers. Empezaron a cruzar los cordones del ejército para buscar objetos que creían que les harían ricos. Poco a poco, sacaron cosas muy extrañas, artefactos que crearon mucha demanda. Los científicos los solicitaban como locos, Pagaban grandes cantidades de dinero por una baratija, no como ahora.

Después de un tiempo, empezaron a circular las primeras leyendas sobre lo que hay en la Zona, cerca de la central nuclear. Fue también entonces cuando uno de los veteranos nos contó la historia de un monolito que supuestamente les concede deseos. Menuda histeria se desató: hasta lo más experimentados y sensatos querían intentar alcanzar el centro, todo el mundo quería pedir algún deseo. Tenemos algunos detalles morbosos del primer Stalker que lo consiguió...



Cuando la Zona apareció, mucha gente quedó atrapada dentro y desconectada del mundo exterior. La mayoría murió rápido, pero algunos afortunados sobrevivientes intentaron buscar una solución. Uno de ellos se encontraba cerca de la estación y observó una extraña luz dentro. Sin más opciones, decidió acercarse. Vio la tapa rota del sarcófago y una luz que salía de él. Trepó por la pared y miró dentro. Entre los restos fundidos de metal y cemento se encontraba una roca negra gigante. Era el Monolito. Cuando el Stalker se recuperó de la impresión se dio cuenta de que había llegado muy cerca del sarcófago, altamente radiactivo. Se moría de miedo, pero a pesar de ello, podía sentir la llamada del Monolito. Le estaba llamando, y llegó a ver en su cabeza cosas extrañas, increíbles, sobre aquella roca misteriosa...

No se cuanto hay de cierto en esta historia, pero el caso es que al tipo se le cumplió un deseo que formuló, al tiempo que la zona crecía 5 kilómetros. Parece que la Zona se traga porciones de tierra por cada deseo concedido... Pero eso eso no va a detener a fenómenos como tú. Siguen intentando entrar con sus preciados deseos en sus corazones...